Un adulto para mantenerse sano debe tener una cantidad suficiente de nutrientes, ya sean macronutrientes (hidratos de carbono, proteínas y grasas) como micronutrientes (vitaminas y minerales).
La vitamina D ayuda al cuerpo a absorber el calcio que los huesos necesitan para crecer. Una deficiencia de la vitamina D puede llevar a enfermedades de los huesos como la osteoporosis o el raquitismo, y juega un papel importante en los sistemas nervioso, muscular e inmunológico.
Se puede obtener vitamina D de tres maneras: a través de la piel, de la dieta y de suplementos. El cuerpo forma la vitamina D naturalmente después de la exposición al sol.